Nada como una estilosa composición de cuadros o bellas fotografías presidiendo la pared principalb del salón. Será su gran tarjeta de presentación, ese broche final para que su decoración sea redonda.
¿Te has planteado colgarlos mediante guías? Lograrás lucir montajes muy atractivos y modernos. No pasarán desapercibidos.

No todas las paredes del salón poseen el mismo interés estético. El tabique donde hemos situado el sofá normalmente suele ser el mejor porque es el más ancho, probablemente reciba una fuente de luz natural óptima y seguro que estará pintado de un color que lo realce. Elegir esta superficie para colgar cuadros creando modernas galerías es una excelente opción. Lograrás generar un bello punto focal que añadirá volumen, te servirá para acotar visualmente ese
ambiente y será una explosión de vida en la estancia. ¡Toma nota!
Apuesta por los sistemas de guías:
¿en qué consisten?
Si te encanta cómo quedan las obras pictóricas expuestas en muchas galerías de arte, ¿por qué no copiar esa idea para tu salón? Los sistemas de guías empleados en estos espacios tienen su propia versión básica para uso doméstico.
Genial, ¿verdad? Solo es cuestión de tener claro en qué consisten, y cómo es posible jugar con ellos a la hora de colocar los cuadros y los elementos que incluyen.
En cuanto a su instalación, no te preocupes; tú mismo podrás hacerla sobre cualquier pared (pladur, hormigón, etc.) porque no entraña complicación alguna.
¿Colgado del techo o fijado a la pared? Es la primera incógnita a despejar porque el sistema de guías te da las dos opciones y sin duda es otra de sus ventajas. Decidas lo que decidas, lograrás dar una gran altura visual al montaje con un efecto final minimalista difícil de obtener con otro tipo de solución. Parecerá que los cuadros quedan suspendidos en el aire porque sus colgadores apenas se notarán.

Para tu casa recomendamos la guía Basic esta guía es de aluminio y aguanta hasta 35 kg de peso. Gracias a ello puedes plantearte colgar con total seguridad pinturas enmarcadas, fotografías y otros objetos decorativos de mayor tamaño, por ej. espejos. Vienen acabadas en blanco o plateado mate, de manera que te resultará muy fácil integrarlas en tu estilo. En cuanto a cómo funcionan, traen un sencillo carril para introducir por sus extremos los colgadores que quieras poner y estos a su vez llevan su correspondiente gancho donde colgar los cuadros.
Tres tipos de colgadores: tú eliges
Si tienes muy claro cuáles van a ser las medidas de tu composición y te sobran centímetros de guía (vienen de fábrica con 3 metros) puedes pedir que te la corten a la medida. Otra alternativa muy cómoda y práctica para que no te falte de nada, sobre todo cuando se trata del primer montaje, elije un pack que incluye guía y colgadores, está pensado para poner entre 3 y 40 cuadros dependiendo del que elijas.
Solo tendrás que ir añadiendo nuevos soportes si quieres que tu sistema de guías vaya creciendo.



¿Qué material prefieres para los colgadores? Hilo de nylon, cable de acero o varilla de acero inoxidable. Todos son resistentes pero no con la misma intensidad.
Si te apetece colgar cuadros grandes y que probablemente pesen bastante, apuesta por las varillas ya que aguantan hasta 35 kilos o el cable de acero hasta 25 kilos. Mientras que el nylon está aconsejado para elementos que puedan llegar a pesar un máximo de 15 kilos.
A nivel estético, juega con unos u otros según el estilo que quieras dar al conjunto. En obras muy contemporáneas, con marcos anchos y de colores marcados, los cables de acero pondrán un aire urbano y un tanto industrial a la galería, mientras que los colgadores de nylon y las varillas son más atemporales y por tanto quedarán bien junto a cuadros más clásicos, fotografías en blanco y negro o a color. Un último dato; este sistema permite colgar varios cuadros por cable con solo añadir más ganchos y así componer hileras verticales especialmente vistosas.
Un diseño equilibrado, pero nada aburrido.
Ha llegado el momento de decidir qué número de cuadros colgar con el sistema de guías, sus tamaños, el tipo de la composición (vertical, horizontal, asimétrica…).
Una tarea creativa en la que también entran en escena otros factores, como el sentido de la escala y la importancia de las distancias con respecto a otras piezas del salón, como por ejemplo el sofá. Con una serie de consejos prácticos tu galería quedará de maravilla.

Lo realmente importante es que el montaje transmita armonía y para ello nada como tener en cuenta las proporciones que mandan en decoración. Puedes empezar por aplicar la regla de los dos tercios; cualquier composición debe medir menos que la longitud del sofá o el borde del mueble sobre el que va a exhibirse. Esta referencia es infalible.
Si dispones de una pared de generosas dimensiones, podrás permitirte colgar con el sistema de guías una obra XXL y al lado dos más pequeñas en vertical. El conjunto quedará dinámico y elegante. Además, como los colgadores son regulables en altura, te resultará fácil hacer correcciones si no te convence el efecto final o detectas que han quedado torcidos. Lo ideal es que la distancia entre los cuadros colgados en cada colgador sea la misma, reforzará su imagen equilibrada. La media mínima que recomiendan los profesionales es de 6-8 cm. Ponte manos a la obra. Seguro que tu galería quedará de cine.
